SCHÄR COLORES ZARAGOZA

El Schär buscará en el último partido en casa firmar la permanencia.

Claudia Alberca pugna con jugadoras del Gurpea Beti-Onak. M.Ángeles Pablo

El Schär Colores Zaragoza tiene muchas  posibilidades este fin de semana de poder continuar la próxima temporada en la División de Honor Plata Femenina si al menos consigue arrancar un empate en casa ante el Club Balonmano San Adrián, y Basauri, Castro-Urdiales y Loyola, equipos que cierran la clasificación,  no consiguen puntuar.

 El partido correspondiente a la penúltima jornada de Liga, se jugará en el CDM SIGLO XXI (B) en horario unificado por la Real Federación Española de Balonmano, siendo las 19:00, el horario marcado por el ente federativo para que den  inicio todos los partidos de la categoría que se disputen esta misma jornada así como la siguiente, la veintiséis, que pondrá punto y final a una temporada atípica.

Llegará  hasta Zaragoza el Club Balonmano San Adrián, conjunto vasco ubicado un puesto por encima de la escuadra aragonesa que se desplazará teniendo los deberes hechos gracias a los 18 puntos conseguidos en lo que va de temporada , teniendo asegurada de esta manera su participación en la categoría para el siguiente curso.

Pero este dato no se puede interpretar como que el conjunto dirigido por García Fernández-Velilla tendrá más fácil el partido , o pensar que  quien lo visita se desplaza relajado. Nada de eso. Los tres últimos partidos del conjunto vasco fueron saldados con derrotas, y eso sin duda ,  será un motivo extra para que el San Adrián salga con todo a la pista del “21” para intentar reencontrase con una victoria que rompa esa mala dinámica de resultados que arrastra y pesa.

Como precedente en el choque de ida, el Schär Colores Zaragoza desaprovechó su ventaja de seis tantos a falta de cinco minutos para la conclusión, ante un  Balonmano San Adrián,  que bloqueo  en juego e ideas a la escuadra zaragozana en el tramo final logrando instaurar un empate “in extremis” que dejaron con sabor agridulce a un equipo aragonés de tuvo la sensación de haber perdido un punto dentro de un partido que parecía tener ganado. Por lo tanto, no hay que relajarse.

El San Adrián es un equipo exigente, complicado y competitivo que no suele perdonar los errores o despistes de sus rivales, por lo que la intensidad en acciones defensivas y ofensivas de las nuestras,  además de una buena estadística en la portería, serán vitales para sacar adelante un partido donde un empate, – si los otros resultados acompañan- y mucho mejor una victoria,  puede significar sellar a falta de una jornada la permanencia del equipo aragonés en la División de Honor Plata Femenina para la próxima campaña.