El Schär Colores Zaragoza no pudo sacar nada positivo en su desplazamiento a Valencia, donde cayó derrotado ante el Handbol Mislata por 32-25. Las rojillas se vieron por debajo en el marcador casi desde el inicio y tuvieron que nadar contracorriente, con Guada Larralde lesionada en portería y posteriormente usando a Mary Rodrigues y Lorena Botella, jugadoras de campo, en la portería, algo que facilitó, lógicamente, el éxito en el acierto local.
Parcial de 5-0 de salida para las locales, que cogieron ya ese colchón de seguridad con el que dominaron todo el partido ante el nerviosismo inicial maño. A pesar de los condicionantes tan negativos, el Schär no se dio por vencido, mejorando aunque acusando en exceso los errores en ataque. La ventaja al descanso para el Mislata era de seis tantos (16-10) y no hacía presagiar que pudiera haber algo más de igualdad en el segundo acto.
La segunda parte fue un “quiero y no puedo” para un Schär que, realmente, no podía aspirar a puntuar en las circunstancias que sufría. Las de Mario Ortiz, que fue descalificado casi al final ante otro particular arbitraje recibido, se acercaron incluso a tres goles, soñando con salvar por lo menos el gol average, pero al final cayeron por siete y cedieron también esa ventaja que puede ser importante al final. A pesar de ello, no hay que poner ni un pero a la lucha y coraje de todo el equipo, que se lo dejó todo y se lo va a seguir dejando para conseguir una salvación que ahora ostenta el equipo con dos puntos de ventaja más el gol average sobre la zona de peligro quedando ocho puntos por jugarse.

