Sigue sin poder puntuar el Schär Colores Zaragoza en lo que va del año 2026. Esta vez lo intentó hasta la saciedad, pero terminó cediendo en el Siglo XXI ante Lobas Oviedo por 18-21, tras un partido en el que fue de menos a más y en el que tuvo sus opciones en la segunda mitad, pero la falta de gasolina y claridad en el tramo final evitó que las rojillas pudieran sumar ante el segundo clasificado.
Difícil comienzo para el Colores, que, tras el lógico inicio de tanteo, pronto se vio obligado a pedir tiempo muerto porque su rival asturiano abrió la primera grieta en el marcador (2-6) en el minuto 12. Mejoró algo el cuadro de Mario Ortiz pero siguió muy lastrado con los problemas para atacar la defensa rival, llegando al descanso con desventaja de 7-10.
Mucha mejor versión del BM Colores en la segunda mitad, con más fluidez en ataque y ajustando algo más la defensa, lo que reportó poco a poco mayor beneficio a las de Mario Ortiz, equilibrando el duelo a quince para el final. Pero Lobas Oviedo despertó a tiempo, manteniendo la calma y soportando la embestida local, para volver a tomar una renta de tres tantos que resultó definitiva, ante una nueva crisis de ideas ofensivas local, también provocado por el cansancio y la falta de rotación. Al final, victoria visitante ante un Colores que lo tuvo cerca tras una buena recuperación en el segundo acto.

