El Schär Colores Zaragoza no pudo puntuar en su visita a la pista del líder, un Pozuelo de Calatrava que le derrotó por 26-20 y que ya tiene al alcance de la mano el ascenso de categoría. Las de Mario Ortiz acusaron demasiado su mal inicio de partido, viéndose por debajo desde el principio, y, aunque mejoraron tras el descanso.
Dura realidad para el cuadro de Mario Ortiz desde el principio, con una salida en tromba del líder, que no dejaba maniobrar a su rival, cerrando bien su defensa y atacando con bastante fluidez ante un Colores algo atenazado por los nervios. Sin encontrar el camino a puerta, las visitantes fueron perdiendo comba al partido paulatinamente, llegando al descanso con un 14-6 desfavorable y la sensación de no poder inquietar mucho la victoria local.
Muchas mejores prestaciones de las rojillas, esta vez de blanco, en la segunda mitad. Con más soltura en sus acciones y un rival no relajado pero sí contemporizando en función del resultado y el crono, el Colores jugó mejor los segundos treinta minutos, aunque no le dio para meterse en un partido que tenía casi imposible dada la desventaja del primer acto y la entidad del rival, que ya toca con la yema de los dedos el ascenso a la máxima categoría.

